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Actitudes para la Superación Personal | QuiereteMilVecesMas

Actitudes y Valores para la Superación Personal

Cuántas veces te has echado atrás de cumplir uno de tus sueños porque no has podido superar los obstáculos o, tal vez incluso, porque el miedo al fracaso te ha impedido siquiera intentarlo.

Si tomas café, te o cualquier otra infusión, sabrás que antes de poderlo servir para su degustación hay un paso obligatorio en el proceso, el filtrado. La filtración evita que puedan pasar partículas indeseadas. A semejanza de lo que ocurre con el te o el café, en la vida también existen filtros en forma de muros imaginarios que, para muchos, son esos obstáculos infranqueables que les hace desistir de la consecución de su deseo, pero que en realidad dejan de ser obstáculos y desaparecen para aquellas personas con suficiente autoestima que luchan con pasión y determinación.

Una de las personas con cuya filosofía de la vida más me identifico, Randy Pausch (1960 – 12008 · Profesor de ingeniería informática, de interacción MMI y de diseño en la Universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh, Pensilvania, EEUU) decía en su discurso titulado <<Really Achieving Your Childhood Dreams>>:

“Los muros están ahí por un motivo: para mostrar cuánto deseas algo. Están para detener a los que no desean algo lo suficiente. Están para –los otros–.”

Y así es, si tienes un sueño, un deseo…, persíguelo con pasión. Luego podrás conseguirlo o no, eso es lo de menos, pues de lo que hay que disfrutar no es de la consecución sino del viaje, de la lucha por conseguir tu sueño. Los obstáculos sólo se convertirán en muros infranqueables para aquellas personas que realmente no lucharon lo suficiente por cumplir con sus deseos, las débiles de espíritu.

O como dice el personaje que interpreta Will Smith a su hijo, en la película “En Busca de la Felicidad” (The Pursuit of Happyness):

“Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo. Ni siquiera yo, ¿vale? Si tienes un sueño, tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo te dirán que tú tampoco puedes. Si quieres algo ve por ello y punto.”

Cuando pienso en luchar por los sueños o los deseos es inevitable para mí pensar en mis padres, ahora más concretamente en mi madre. Tiene 78 años y vive sola, lleva 40 años padeciendo asma, se queja de los dolores propios de la edad y dice que ya ha vivido lo que tenía que vivir, sin embargo, cada día es un reto para ella. Sólo hay algo que se le resiste a mi madre, y es bajar de peso, pero aun así no deja de intentarlo y después de seguir las innumerables dietas que le han mandado los médicos, en los últimos 6 meses ha logrado bajar 9 kg.

Mi madre es un ejemplo de gran motivación y rara incoherencia, pues nunca es consecuente con sus quejas. Así, se queja de estar cansada pero hasta hace unos años, cada día, y por su cuenta, se iba a una piscina pública cercana y durante unas dos horas de media se ejercitaba:

  • 30 minutos en la sala de aparatos; repitiendo 20 veces determinados ejercicios
  • 20 minutos de natación por su cuenta en el vaso grande de la piscina
  • 60 minutos de ejercicios con monitor en el vaso pequeño de la piscina
  • 10 minutos de descanso para la charla informal con las amigas

A la vuelta, unas veces en el transporte público y otras en el vehículo de alguna compañera, hacía las pequeñas compras del hogar, incluyendo el periódico local. Regresaba a casa y se hacía la comida. Luego por la tarde, si no tenía que ir a alguna revisión médica, se sentaba a leer el periódico y algún libro o a hacer manualidades; ya sea crochet, anillos, pulseras, collares, etc, que normalmente componían el regalo de cumpleaños de alguna compañera de gimnasia.

Junto a estas actividades hay que contar que ella sola se presentaba en las administraciones correspondientes para renovar su bono del autobús, el carné de identidad o el carné de conducir, que por cierto posee desde hace 45 años y sin haber conducido casi vehículo alguno, pero cada vez que está cercano su vencimiento se presenta y lo renueva, para gran sorpresa de todos sus hijos.

En casa tiene un pc que utiliza como puede, para chatear mediante messenger o skype con unas mínimas clases que le dimos, además de descargar las fotos que hace con su cámara fotográfica. Igualmente, en uno de sus cumpleaños le regalamos un Ipad que utiliza para leer, por ejemplo, estos artículos (ella fue mi primera lectora), para ver algún vídeo de alguna nieta cantando o para comunicarse con sus hermanos en Venezuela.

Y así podría contar tantas actividades más que realizaba mi madre, principalmente porque su deseo era estar en la mejor forma posible, no quedarse descolgada de las tecnologías y poder disfrutar del mundo todo lo que pudiera. Hoy en día realiza menos actividades físicas porque la edad no le permite tanto ritmo, sin embargo sigue en cuanto puede con sus manualidades (dos de las vendedoras de lotería de la zona lucen en sus muñecas bonitas pulseritas hechas por ella),  sus lecturas del periódico y libros en formato digital, etc.

Realmente te digo que para mi madre, como para muchas personas, no existen muros, sino los propios de la edad, pues cualquier cosa que se proponen lo hacen con pasión y con unas ganas inmensas de disfrutar y de superación personal. Y esa es la mayor prueba de que la frase de Randy Pausch es totalmente cierta.

Recuerda la próxima vez que veas un muro delante de ti que si deseas algo con todas tus ganas y pones todo de tu parte, ¡éste desaparecerá por arte de magia!

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Voz Interior | QuiereteMilVecesMas

Qué es la Voz Interior y Cómo Escucharla

La voz interior es uno de esos términos de los que más me cuesta hablar, o escribir en este caso, porque caben muchas interpretaciones acerca de lo que es y la mayoría en el campo de lo abstracto. Por cierto, para disipar las dudas, en este artículo no me refiero a la voz interior espiritual, por ejemplo, la voz de Dios. Sino que quiero referirme a esa voz interior como fuente de sabiduría para responder a las preguntas que nos hacemos. Yo mismo, en ocasiones, he hecho alusión a que tenemos que buscar la respuesta en nuestro interior, pues bien, a esa voz me refiero.

Y seamos realistas, estamos en un terreno donde abunda mucho el humo, lo subjetivo, lo espiritual, lo místico, etc., para explicar lo que nos sucede y dejar la impronta de su veracidad por la imposibilidad de comprobarlo científicamente.

Testimonios de la voz interior

Aunque es cierto que con frecuencia conocemos testimonios de personas que han hecho esto o aquello en base a que escucharon una voz interior que los guió o les reveló el camino para alcanzar la verdad, sin embargo no deja de ser pura interpretación, la misma que a unos les hace ver un día gris y a otros un día maravilloso, la misma, por cierto, que me hace opinar lo que opino.

Lo complejo

Para mí la complejidad de conocer lo que es la voz interior –presupongo que existe– radica en saber hasta qué punto es esa voz la portavoz de nuestros pensamientos y hasta qué punto de nuestros sentimientos. Es más, si fuera sólo de los sentimientos, me pregunto ¿hasta qué punto los sentimientos no son consecuencia de los pensamientos?… y lo dejo ahí, porque podríamos seguir y entonces el asunto se haría demasiado confuso.

Los pensamientos

Tengo la impresión de que lo más común es encontrar personas que parten de sus pensamientos como generadores de esa voz interior. Es fácil confundirse, según estudios científicos se estima que el ser humano tiene unos 60.000 pensamientos al día, así que resulta perfectamente comprensible que creamos que en esos pensamientos reside la voz.

Pero claro, hay un problema, nuestros pensamientos son consecuencia de nuestra interpretación acerca de lo que nos ocurre (Epícteto), así pues, podríamos decir que la fuente donde bebemos en busca de las respuestas que perseguimos, está contaminada por nosotros mismos, porque esos pensamientos son consecuencia de nuestra libre interpretación de la realidad (si para nosotros un día nublado es señal de tristeza tendremos pensamientos tristes, si, en cambio, interpretamos que los días nublados son más puros e ideales para alcanzar la felicidad, tendremos pensamientos alegres…).

Se estima que el ser humano tiene unos 60.000 pensamientos al día. Clic para tuitear

Así pues, no parece que los pensamientos sean el origen de esa voz que buscamos como guía, demasiado ruido, demasiadas ideas, demasiados pensamientos. Podríamos creer que estamos oyendo a algún maestro o guía interior, o a algún espíritu o genio de la lámpara…, pero lo único que haríamos es engañarnos a nosotros mismos.

Los sentimientos, las emociones

De la misma manera que Gurdjieff decía que tenemos muchos yoes, como queriendo decir muchas mentes, igualmente, otros hablan de que tenemos varios cerebros, por ejemplo, el intestino o el estómago se identifica como el segundo cerebro, el de las emociones.

A mi modo de ver, en este terreno de las emociones creo que es más factible encontrar la voz que buscamos, como fuente de sabiduría pura, no contaminada por nuestros propios pensamientos. Aunque también me surge la duda: ¿Esas emociones pueden ser generadas de forma indirecta por pensamientos? Porque de ser así, también existirían vestigios de contaminación.

Y creo que la respuesta a la pregunta anterior es afirmativa. Pues es cierto que los pensamientos generan una conducta y ésta produce emociones o sentimientos, de tal manera que en mi opinión, emociones puntuales y concretas están contaminadas en su origen.

La respuesta

Mi respuesta es difícil de entender, aunque estoy convencido de que es la más probable. El origen de esa voz interior tiene que ser desde nuestra parte emocional, tiene que ser hablada desde nuestras emociones, las que no engañan, las que difícilmente puedes controlar en contra de tu voluntad. Y además, para que no esté interferida o contaminada por nuestros pensamientos, tiene que darse una condición “sine qua non” que exista silencio, silencio interior, claro.

La voz interior es original si procede de nuestros sentimientos y se escucha en silencio. Clic para tuitear

O sea, la respuesta a esas múltiples dudas existenciales probablemente las encontraremos en nuestra voz interior, voz que únicamente escucharemos si hacemos un esfuerzo por sentir nuestras emociones, desde todos los sentidos, y, además, lo hacemos sin darle protagonismo a nuestros pensamientos, sino desde el mayor y completo silencio. Por buscar un símil: tendríamos que practicar una eficiente escucha activa a nuestra voz interior al tiempo que meditamos.

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Apego y Dependencia | QuiereteMilVecesMas

Libérate del apego y disfruta de la libertad

El apego o la dependencia mantienen prisioneras a muchas personas en su propio mundo y en su propia relación, principalmente porque convierten lo que tendría que ser un deseo a un ser querido o a algo en una necesidad, es decir, en algo vital para su supervivencia. Y si llegamos a ese punto de considerar que sin esa otra persona o cosa no podemos vivir, en realidad lo que estamos haciendo es darle el mando de nuestra toma de decisiones a nuestro cerebro reptiliano, ese tercer cerebro que desde el hombre primitivo nos ayuda a sobrevivir en situaciones de peligro.

Si nuestra nave la gobierna en todo momento nuestro cerebro reptílico, no habrá espacio para lo racional (Neocortex) ni para el control de las emociones (sistema límbico o cerebro medio), pues el cerebro reptiliano es 250 veces más rápido que, por ejemplo, el Neocortex.

Consecuencias del apego

Las consecuencias de tal confusión son: la infelicidad, vivir en una situación de sometimiento, degradación, tristeza, depresión, sensación de soledad, estrés, baja autoestima, poca auto-valoración, cansancio, indefensión, incapacidad, anulación de su personalidad, etc.

Bajo estas circunstancias, una separación de ese ser querido, ya sea por muerte, por cambio de residencia temporal, por viaje, etc., se hace casi imposible de superar, produciéndose un estancamiento en el ritmo de vida cotidiano y pudiendo ocasionar un trauma que dure toda la vida.

Inmadurez Emocional

Walter Riso, en su libro “Amar o depender”, considera la inmadurez emocional como el esquema central de toda dependencia o apego, porque, según dice, implica una perspectiva ingenua e intolerante ante ciertas situaciones de la vida, por lo general incómodas… Señala, igualmente, tres manifestaciones de la inmadurez emocional relacionadas con el apego afectivo: los bajos umbrales para el sufrimiento, la baja tolerancia a la frustración y la ilusión de permanencia.

De la misma manera, Walter Riso considera que la “súper sustancia” que motiva el apego es la combinación de bienestar y seguridad, de acuerdo con la historia personal afectiva, la educación recibida, los valores inculcados y las deficiencias específicas de cada cual.

Es del todo normal que ante una pérdida o separación de un ser querido, sientas tristeza, pena, soledad… Estas emociones son justificables dentro de tu proceso mental, y con tiempo y lugar para experimentar esas emociones lograrás poco a poco superarlo.

Todo fluye

Por buscar una metáfora que lo ilustre; es como si estuvieras bañándote en la playa y sin que te dieras cuenta te cae una ola gigante que no esperabas y te sepulta temporalmente, en ese momento te sobrecoges y tardas unos segundos en reponerte, casi te quedas sin aire…, pero pasado unos instantes te recuperas y recuerdas lo sucedido con tranquilidad. Decía el filósofo griego Heráclito de Éfeso (540-480 a.c.):

“Todo fluye. Todo está en movimiento y nada dura eternamente. Por eso no podemos descender dos veces al mismo río, pues cuando desciendo al río por segunda vez, ni yo ni el río somos los mismos…”

La reflexión de Heráclito es más extensa, pero si nos quedamos con ese párrafo caeremos en la cuenta de que vivimos en un mundo donde nada es para siempre, todo está en continua evolución, y nosotros no podíamos ser menos, aunque en el caso de las personas contamos con un factor que puede limitarnos e incluso bloquearnos, nuestro pensamiento.

“Todo fluye. Todo está en movimiento y nada dura eternamente... Clic para tuitear

Pensamientos

Si en un momento determinado estamos estancados es debido a nuestro pensamiento, a la valoración que hacemos de la realidad, pero no a que seamos intrínsecamente incapaces, o sea, que por naturaleza no somos incapaces, son nuestras creencias y nuestra forma de pensar la que nos limita.

Te voy a poner un ejemplo de algo que me ha ocurrido y me ha hecho experimentar la limitación de mi pensamiento: Salvo que surja algún inconveniente, todos los días al ponerse el sol me voy a caminar un par de horas por el campo (vivo en una zona rural), pues bien, hay un punto del camino en que comienza una pequeña pendiente de unos 100 metros, cuando estoy cerca de esa pendiente comienzo a pensar que me va a costar subirla y que cuando llegue arriba estaré bastante cansado, y así resultaba cada vez.

Un día, antes de llegar a la pendiente, recibí una llamada en el teléfono móvil, era de un amigo y la atendí mientras seguía caminando. Cuando terminé de hablar con mi amigo me di cuenta de que, mientras hablaba, había subido la pendiente e incluso estaba unos 30 metros más adelante. En ese momento noté algo muy extraño, no estaba especialmente cansado, más bien estaba casi normal, respiraba con tranquilidad y no me había dado cuenta de que subí la pendiente, y además hablando.

Me quedé unos instantes reflexionando sobre lo ocurrido, y llegué a la conclusión, que ahora comparto contigo, de que nuestra fuerza y nuestra capacidad son enormes, y sólo nuestros pensamientos nos limitan a la hora de emplearla. ¿Te ha ocurrido algo parecido a ti? ¿Qué conclusión sacas tú? Cuando llego ahora a la pendiente lo hago con más decisión, seguridad y motivación.

¿Qué hacer?

Esto que te he contado es indicativo de que tienes la fortaleza suficiente para poder salir de cualquier situación de dependencia, prestándole más atención al presente, a tu naturaleza y menos a tus pensamientos. En cualquier caso, te propongo algunos puntos que pueden ayudarte a superar ese apego o dependencia:

  • Siente lo que sientes. Busca un momento de tranquilidad y experimenta en tu cuerpo, con todos tus sentidos, esos sentimientos, sensaciones y emociones que percibes. No ignores tus emociones, al contrario, préstale atención: si estás triste siente la tristeza, si reconoces inseguridad siéntela también… El asumir conscientemente lo que te está ocurriendo te ayudará a sobrellevarlo y poquito a poco te aumentará la autoestima.
  • Siente lo que eres. Ahora toca sentir esa fortaleza interior, sí, limitada de momento por tus pensamientos, pero intenta ser consciente de que está dentro de ti. Para ello recuerda algún momento en tu vida en que lograste algo grande, o incluso que estabas motivado ¿cómo te sentiste? Si lo lograste en esa ocasión ¿Por qué no ahora? ¿Qué te limita?
  • Siente en compañía. En momentos como esos tenderás a buscar la soledad, pues bien, un poquito vale, pero apóyate en la gente que conoces y sabes que te comprenderán; tus vecinos, tus amigos, tu familia… Ríe con ellos.
  • Redacta tu Misión y tu Visión. Tener una Misión y un propósito es primordial para no perder el rumbo ni perder de vista lo importante. En este artículo anterior te he mostrado cómo construirla, pero si aun así no sabes cómo, escríbeme y te ayudaré.
  • Valora lo que tienes. Mira a tu alrededor: la naturaleza, las personas, las cosas, el sol, las nubes, el olor, el campo, la playa, la música, la risa, los colores, los pájaros, los peces… Todo está ahí, quizás antes no te dabas cuenta, disfrútalo lo que puedas.

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Amigos que Conocen la Salida | Quieretemilvecesmas

Los Amigos que Conocen la Salida

Hace unos días recibí una llamada que me hizo sentir muy bien. Se trataba de un amigo y antiguo compañero de trabajo de hace unos 17 años, con el que hacía tiempo que no hablaba. Son ese tipo de relaciones que perduran en el tiempo, aunque no las cultives.

Los verdaderos amigos

Por otro lado, se trataba de un compañero de trabajo ideal, de esos con los que aprendes, a nivel profesional y también personal. De esos que tienen su “librillo” y no tiene ningún reparo en compartirlo contigo. De esos con los que haces equipo campeón. De esos que te escuchan, que tratan de comprenderte. De esos con los que te sientes importante… de esos que conocen la salida… ¡Que suerte tengo de tener amigos como esos!

Pasadas una horas de esa llamada estuve pensando en la gran fortuna de tener amistades como esa, además, reflexionaba sobre lo difícil de encontrar amigos de este tipo si los buscas, pues surgen de las relaciones verdaderas, cuyo único interés es la propia amistad.

Los que conocen la salida

Siguiendo con la reflexión, pensé en esas personas que se ven atrapadas por situaciones que les angustian y de las que no saben cómo salir, y sin embargo pueden tener alguna amistad que haya estado en ese mismo trance y sepa llegar a la salida. Para ilustrar lo que quiero decir, voy a mencionar una metáfora que aparece en una escena del episodio 10, de la segunda temporada, de “El Ala Oeste de la Casa Blanca“, otra de mis series favoritas:

“Un hombre va tranquilamente por la calle cuando cae en una zanja. Es muy honda y no puede salir. Un doctor pasa y el hombre le grita:

– ¿Oiga puede ayudarme?

El doctor escribe una receta, la tira a la zanja y se larga.
Luego llega un cura y el hombre le dice:

– Eh padre, estoy aquí. ¿Puede ayudarme?

El sacerdote escribe una oración, la tira a la zanja y se larga.
Luego llega un amigo.

– Soy yo, Joe. ¿Puedes ayudarme?

Y el amigo se tira a la zanja.
El hombre le dice:

-¿Eres bobo o qué? Ahora estamos los dos aquí.

– Sí. Pero yo ya estuve aquí antes y sé la salida.”

A continuación tienes el audio de ese momento del episodio:

La experiencia de los demás

Afortunadamente, casi todos tenemos este tipo de amistades, de las que, incluso, desconocemos que lo han pasado mal, pero al final han logrado sobreponerse y pueden compartir su experiencia contigo. Lo único que hace falta es que escuches y te dejes ayudar de quien ha pasado por esa misma situación por la que tú pasas ahora, y que por vergüenza, orgullo o yo que sé… no quieres atender.

¡Ojo! No digo que tengas que hacer lo mismo, pero sí puedes aprender a salir de esa encrucijada en la que puedes estar inmerso. Ya luego puedes reflexionar con tranquilidad acerca de cuál es la mejor vía para seguir por el sendero que marcan tus deseos.

Posiblemente en muchos casos rechazamos la ayuda por complejos, inseguridad o poca autoestima. Clic para tuitear

Posiblemente en muchos casos rechazamos la ayuda por complejos, inseguridad en nosotros mismos, poca autoestima o motivación, y además creemos que nadie puede entender lo que sentimos, nos parece demasiado complejo para el entendimiento de los otros, sin embargo, estamos equivocados, pues no somos las únicas personas en el mundo a las que le suceden cosas, el resto de personas también experimentan momentos buenos y no tan buenos, como nosotros, y tener amigos que entiendan lo que te pasa y te puedan apoyar no tiene precio.

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Cómo Logré Salir de la Depresión | QuiereteMilVecesMas

Qué me Ayudó a Salir de la Depresión

Antes de contarte mi experiencia con la depresión, quería darte algunos datos estadísticos relacionados con la misma, principalmente para que si tú la padeces seas consciente de que no eres la única persona que está en esa situación.

Los datos de la depresión

Una investigación de hace unos años publicada en la revista “BMC Medicine”, llevada a cabo en 18 países con distintos niveles de renta y en la que participaron casi 90.000 ciudadanos, revelaba que la depresión afectaba a 121 millones de personas en el mundo y que era la cuarta causa de discapacidad, aunque para el año 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé que estará en segundo lugar. En la actualidad, año 2016, la OMS en su página web ya considera que la depresión es la primera causa de discapacidad y, además, actualmente son 350 millones de personas las afectadas en el mundo por esta enfermedad.

De aquella investigación que mencionaba se desprendía que, por ejemplo, dependiendo del país, el porcentaje de afectación variaba entre el 11% y el 15% de la población, y que los síntomas que padecían estaban relacionados con uno de los siguientes aspectos:

Síntomas

☹  Tristeza
☹  Pérdida de interés
☹  Falta de placer
☹  Sentimientos de culpa
☹  Baja autoestima
☹  Problemas para conciliar el sueño
☹  Falta de apetito
☹  Poca energía y falta de concentración

Por último, señalar también, que la investigación recoge el dato de que, en el caso de las mujeres, tienen el doble de posibilidades de deprimirse que los hombres. Dato que no es de extrañar, teniendo en cuenta el papel tan complejo que las mujeres desempeñan en nuestra sociedad.

La depresión afecta en el mundo a unos 350 millones de personas. Clic para tuitear

Aunque hay diagnóstico y tratamientos eficaces para la depresión, más de la mitad de las personas afectadas en todo el mundo (y más del 90% en muchos países) no recibe esos tratamientos.

Depresión sin causa aparente

Ahora quiero contarte mi experiencia con la depresión a los 35 años. En esa época podríamos decir que gozaba de salud y era feliz, tanto a nivel personal como profesional. Sin embargo, sucedieron una serie de acontecimientos relacionados con la pérdida de algunos familiares importantes para mí, que desencadenaron una situación de depresión, que en ningún momento vi venir y que para cuando me di cuenta ya estaba inmerso completamente en ella, sin que lo pudiera evitar.

Recuerdo los síntomas, vivía en el tremendismo, sin interés, indeciso, con baja autoestima, ansiedad y tristeza. Sólo levantarme para ir a trabajar ya era un suplicio, pues no tenía ganas, ni decisión. Por la mañana, después de un buen rato de pensarlo, me reincorporaba y me sentaba en el extremo de la cama y ahí me quedaba pensando y pensando si levantarme o volver a recostarme… pero después de unos instantes mi esposa comenzaba la labor de todas las mañanas de animarme y hacerme ver lo importante de no quedarme en cama.

Mientras ella me preparaba el desayuno, yo me levantaba y me ponía a dar vueltas en la habitación (como aquellas mulas que daban vueltas haciendo girar la piedra del molino) hasta llenarme de valor, ir a la cocina a desayunar y luego salir al lugar de trabajo.

Cuando volvía a casa, no podía escuchar las noticias, ni por radio ni por televisión, porque me daba tal grado de ansiedad que no podía soportarlo, así que me las pasaba dando vueltas alrededor de la mesa del comedor.

Tengo que reconocer que quién lo pasa peor son los familiares que conviven con uno, en este caso mi esposa, que intentaba por activa y por pasiva que fuera al médico para que me mandara un tratamiento, pero hasta esa era una decisión que se me hacía imposible tomar. Recuerdo que un día mi esposa me convenció y me acompañó a visitar al médico de familia, pero mientras esperaba mi turno, me desesperé y me marché. Al llegar a casa, mi esposa me dio a elegir entre ir al médico o irme de casa. Finalmente, ante la situación de encontrarme entre la espada y la pared, fui a un especialista.

Depresión; cuándo acudir al médico

De tantas películas que había visto en las que el psiquiatra escuchaba a su paciente, mientras este último hablaba retumbado en el diván, pues pensé que así sería mi experiencia con el especialista. Pues no, entré en la consulta, me invitó a sentarme y me dijo “Cuénteme qué le pasa”, me escuchó 5 minutos, luego creo recordar que me auscultó, miró por aquí y por allí y finalmente me despachó rapidito con la receta de unas pastillas, un antidepresivo. ¡Qué desilusión!

A “toro pasado” creo que es conveniente acudir al médico para un diagnóstico lo antes posible, en cuanto apreciemos padecer los síntomas descritos más arriba (intenta ser realista y no dramatizar). Eso sí, hasta no visitar al médico, seguir y no dejar de realizar las actividades cotidianas, pues hay personas que al menor síntoma dejan todo y luego van al médico.

Qué me ayudó

En el relato anterior no he mencionado varios puntos muy importantes, a la larga, para que yo saliera de esa situación. Puntos éstos, que sólo con el paso de los años he podido darme cuenta de la importancia que tenían para mi recuperación. Te los detallo ahora, para que te sirvan de ayuda:

  • El momento de inflexión, en que comencé el camino de la recuperación fue el instante en que mi esposa me lanzó el ultimátum. Se sabe que nuestro cerebro reacciona de una manera especial cuando percibe una situación “que entiende” de peligro, en concreto es la amígdala, situada en la corteza pre-frontal, la encargada de activar ese estado en nuestro cerebro. Y creo que ese ultimátum produjo una reacción diferente en mí, moviéndome a visitar al médico. Así pues, como moraleja en este punto te diría que, es muy importante que no te aisles, sino déjate acompañar de alguien que te quiera y te ayude a salir de ese estado.
  • Siendo realista tengo que reconocer que del médico no recibí ninguna ayuda psicológica, ¡ni pude desahogarme en el diván, ni había diván! Sin embargo, también es cierto que esos antidepresivos que me recetó me produjeron una disminución importante en el nivel de ansiedad, permitiéndome, por lo tanto, cierto grado de reflexión constructiva. Así que, como consejo general, creo que en una situación con síntomas de depresión es prioritario que recurras al especialista de turno para que te haga un diagnóstico y te ayude de la manera que éste crea más conveniente.
  • Junto a la actitud de mi esposa, el otro punto clave para mi recuperación tuvo relación con algo mental, los valores. Ahora te explico. De mis padres aprendí desde niño a ser una persona responsable con lo que hago y con los demás, y precisamente esta actitud fue la que me impidió durante esos momentos dejar el trabajo y, aunque cada mañana era un suplicio el ponerme en marcha para ir a trabajar, sin embargo una vez que salía de casa, ya no había vuelta atrás, porque el ir a trabajar formaba parte de mi responsabilidad y así lo sentía en el fondo, por encima de mi estado depresivo. Sólo en una ocasión me sentí tan mal, que salí para mi casa antes de que terminara mi turno de trabajo. En este punto quiero decirte que le des una gran importancia a los valores y principios morales que tengas instaurados en ti, porque ellos serán la única razón y respuesta que te valdrán en esos momentos.
  • Mientras estaba en el trabajo no comentaba con los compañeros el tratamiento ni la situación por la que estaba pasando, pero en una ocasión lo hice con uno de ellos, que casualmente también había pasado una enfermedad parecida. No es que su relato me ayudara, sino más bien el haberlo compartido con alguien de ese entorno, el haberme sentido comprendido, ¡oxígeno emocional! Así que, mi consejo es que compartas lo que te pasa con alguien de tu confianza, ya sea en el trabajo o en casa, eso te puede ayudar.

Depresión; cuándo se cura

Imagino que querrás saber cuándo me di cuenta de que estaba recuperado y cuánto duró dicha recuperación. Pues siento no poder darte ese dato, pues igual que vino se fue, pero seguramente no más de un año. Pero ¡ojo! esto no quiere decir que un año sea el tiempo medio para la recuperación de una depresión, es simplemente mi caso. Lo que sí creo es que, si cuando gozas de salud o no tienes síntomas, te formas mínimamente en el conocimiento de lo que es la depresión, seguramente eso ayuda a acortar los tiempos de recuperación.

Mi recomendación para cuando estés bien

Además de lo que te he contado de mi experiencia, sin duda te digo que tu mejor herramienta para salir de la depresión es tu propio convencimiento de que “Tú puedes, si quieres” y si afortunadamente no estás en esta situación, como medida preventiva te recomiendo que te intereses poco a poco por conocerte mejor: cómo reaccionas ante el estrés, la ansiedad, etc., qué ocurre en tu cuerpo cuando algo te preocupa; qué sientes, qué piensas, de qué herramientas dispones para tu gestión emocional

Te recomiendo que te intereses por temas relacionados con la inteligencia emocional, el desarrollo personal, etc., pues mientras más informado estés más herramientas tendrás a tu disposición para el caso de que te encuentres inmerso en una situación parecida a la que a mí me ocurrió.

Versión en Vídeo y Audio.

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Depresión; el planeta QL

Los últimos correos electrónicos y comentarios en el blog tienen relación, la mayoría de ellos, con la depresión. Son muchas las circunstancias que llevan a las personas a un estado depresivo, sin embargo se da la coincidencia de que casi todas ellas se encuentran en un círculo vicioso, del que es complejo salir.

Recientemente coincidí con un amigo con el que mantuve una conversación, cuyo asunto principal, como no podía ser de otra manera, fue el de la depresión. En aquella conversación utilicé una metáfora para hacerme entender más fácilmente. Le contaba a mi amigo que las personas que tienen depresión habitan un planeta distinto, el planeta QL. Los habitantes de ese planeta virtual viven en un bucle interminable de Quejas y Lamentaciones, de ahí viene el nombre, del que es complicado salir. Sin embargo, es complicado, pero no imposible, es cuestión de hallar la nave que les llevará al planeta bueno, el positivo, el de las oportunidades, el del disfrute, el de la vida.

Así pues, lo primero es conocer la clave que te va a permitir encontrar esa nave. Dicho de otra manera, ¿cómo puedes salir del bucle de las quejas y de las lamentaciones? Pues la única manera que yo conozco es siendo consciente o llegar a la conclusión de que quejarse no es útil, no sirve de nada y no te ayuda. La queja o la lamentación sólo te valen para reafirmarte en lo que ya conoces, para recordar todo lo negativo, para dejarte amarrado/a en el pasado. Además, ésta no es tarea fácil, sobre todo porque, de la misma manera que para encender una cerilla tiene que cesar el viento un instante, para salir de este círculo vicioso es preciso un momento de lucidez. Pero, como decía, no es algo imposible, a veces ocurre por un súbito despertar, por tu propio descubrimiento ante el espejo, por algo que leíste, por algo que viste, por una opinión, por un consejo, por una enfermedad grave… y ocurre.

Después de que te has despedido del planeta de las quejas y de las lamentaciones, puedes dar el siguiente paso. Ahora te toca reconocerte, pues hace tiempo que estás ausente y sientes el vacío en ti, sin herramientas para ese viaje que te espera. Con la ayuda de tu memoria y de la de tu familia y amigos, repasa tus logros hasta ahora, los retos que has afrontado y superado, todos ellos con tus habilidades y capacidades, las mismas que sigues teniendo, aunque lo habías olvidado. Así que, no eres una persona desvalida, eres la misma de siempre, fuerte y capaz.

Una vez que ya no te quejas y que sabes que sigues siendo la misma persona que antes, puedes dar el siguiente paso, pasar por el mismo proceso que aquellas personas que han salido de una enfermedad terminal o muy grave y reconocen el nuevo orden de las cosas. Esto es, que lo muy grave ya no lo es tanto, que lo importante antes ahora carece de importancia; que ya no tienes necesidades, pues las que tienes las controla automáticamente tu cerebro inconsciente (respirar, beber, comer, dormir…). Ahora sólo existen para ti los deseos, que pueden ofrecerte alegría y satisfacción, pero de los que puedes prescindir sin que pase nada. Pasarás de la prioridad por lo material, por el dinero, por el éxito, por triunfar… a la prioridad por disfrutar de la vida; de la familia, de los amigos, de las personas, de la naturaleza… de disfrutar de ti,

Gracias.

Versión en audio:

Oír y Escuchar

Oír y Escuchar | QuiereteMilVecesMasMe atrevo a preguntarte ¿cuánto te dispones a escuchar de lo que oyes? después de haber hecho autocrítica y reconocer que, con determinadas personas, no siempre escucho todo lo que oigo y además caigo en el error de recurrir a las presuposiciones, algo que suelo criticar especialmente en los demás y ahora lo tengo que hacer conmigo mismo. Y no creas que esto es una nimiedad, pues de las presuposiciones surgen innumerables conflictos y malentendidos. La buena noticia es que, una vez aceptada esta realidad, estoy en el proceso de enmendarme.

Antes de seguir me gustaría aclarar, para aquellas personas Leer más

Algunas de tus creencias te limitan

Creencias Limitantes | QuiereteMilVecesMasPara algunas personas resulta difícil comprender que algunas de sus creencias puedan limitarla, creo yo que principalmente debido a que las consideran como esencia o expresión de su propia personalidad, ¡y eso no puede ser malo! Qué curioso, normalmente utilizamos la frase, creo que de Santo Tomás, “Ver para creer” para justificar la necesidad de la existencia de alguna prueba que avale la veracidad de algo, sin embargo, en el caso de tus propias creencias te saltas a la torera ese requisito de comprobación “científica” y dar por hecho que lo que crees es Leer más

Aumentar la Productividad | QuiereteMilvecesMas

Cómo Aumentar la Productividad a Coste Cero

Con un título que habla de cómo aumentar la productividad, parecerá que estas líneas que comienzas a leer se salen del propósito principal de este blog, pero no lo creas. Primero he de contarte que desde hace algún tiempo una amiga, también Coach, y yo habíamos planificado una charla on-line cuyo tema principal estaba relacionado con el trabajo como actividad de desarrollo personal, por ese motivo de momento no tenía pensado tocar este tema, pero anoche vi un programa de televisión cuyo contenido me ha mantenido casi desvelado toda la noche, y como cura natural me he “recetado” escribir estas líneas.

El programa al que me refiero se llama Pesadilla en la Cocina, pero la versión española emitido por el canal de televisión La Sexta, versión de la original llamada Kitchen Nightmares, formato de éxito internacional que lanzó a la fama mundial al cocinero británico Gordon Ramsey. Seguramente conoces este programa porque se emite en más de 20 países. Pero por si no, te lo resumo diciéndote que el programa trata de la intervención de un chef de prestigio, en el caso de la versión española se llama Alberto Chicote, en la gestión de restaurantes con problemas y a punto de desaparecer.

A lo que voy, el capítulo que me llamó la atención trataba de un restaurante en clara decadencia, después de años de éxitos, debido principalmente a la desmotivación de su dueño y cocinero. Esta persona había pasado de ser un apasionado por lo que hacía y con el reconocimiento de sus clientes y amigos, a alguien desapasionado, infeliz, descuidado, dejado y con problemas de relación con sus compañeros de trabajo y familia.

A veces olvidamos que lo que hacemos tiene su repercusión en la vida de otras personas también. Por medio del programa y de la intervención de Alberto Chicote, esta persona recobró la ilusión perdida, la pasión por lo que hacía y el amor a su familia. No creas que he descubierto algo nuevo y que me sorprendió hasta el punto de no poder dormir, no, no es eso, lo que llamó mi atención fue el darme cuenta de que el sentido original que le dio significado en su día a algo que emprendimos y que hemos continuado durante el tiempo, en este caso el restaurante, hay que recordarlo y revivirlo constantemente, porque de lo contrario llegará un día en que no sepamos responder a la pregunta ¿Por qué y para qué hago esto?

En España estamos ahora en horas bajas para la actividad económica, estamos ya casi en cifras de seis millones de parados… y sin embargo, en mi opinión, se está produciendo un fenómeno que a la larga no ayudará a ser mejores de lo que éramos, ya lo estamos siendo, antes de este ciclo de crisis. Me refiero al florecimiento de valores como la compasión, la solidaridad, el compañerismo… pero no en casos aislados, no, esto se está generalizando poco a poco.

Por poner un ejemplo real de tantísimos que están ocurriendo cada día en España y que tiene que ver con esto que cuento, hace unos días escuché una noticia que venía a decir que una trabajadora autónoma había sufrido un accidente en casa y que por lo tanto dejaría de percibir su salario mientras estuviese de baja, salario que además era el sustento de un hijo menor que vivía con ella, pues bien, una compañera de trabajo cedió parte de su sueldo a esta trabajadora hasta que estuviese en condiciones de trabajar nuevamente.

El caso de este dueño de restaurante, protagonista del programa del que te hablé, es el caso de muchos otros empresarios/as, de empresas grandes, medianas o pequeñas, en España y fuera de ella, que dejaron de ser productivos/as… o por su propio abandono o por el abandono de las personas que trabajan con él/ella en la misma empresa. Para ellos les recuerdo que además del dinero, existen otras motivaciones que son las que verdaderamente le dan valor a eso que haces y que son fácilmente detectables porque trascienden a los demás. Si ya lo olvidaste te invito a que hagas un ejercicio de memoria y te preguntes:

  • ¿Cuál es la Misión de tu empresa?
  • El día que decidí emprender este negocio, además del dinero ¿Qué otra motivación me movía?
  • En el caso de mis trabajadores, además de su competencia ¿Qué valoré en ellos que me movió a contratarlos?

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Tristeza o depresión

Tristeza | QuiereteMilVecesMasHace unos días asistí a una charla en la que «la tristeza» fue uno de los temas que trató el ponente, Leocadio Martín, un prestigioso psicólogo. Él comentaba que muchas personas confunden estar triste con estar deprimido, y son dos cosas diferentes. La tristeza es una de las emociones básicas del ser humano como también lo es la alegría, y ambas son respuestas de nuestro cuerpo ante determinados acontecimientos. Leocadio también comentaba que en Psicología incluso se tiene establecido un plazo aceptable para casos de tristeza por pérdida de un ser querido, que puede llegar a un año, sin que eso pueda considerarse depresión. Leer más